El frívolo y galante rococó.
Pinturas con representaciones galantes y campestres, damas en pleno despliegue de pasitos de minué, de idílicas historias pastoriles. Estas imágenes suelen identificar al rococó, un arte frívolo, creado por la aristocracia para su propio deleite. Surgió en Francia, a comienzos del siglo XVIII, aunque muchos de sus rasgos se vieron después en otros países de Europa, como Austria, donde le rococó parece condensarse en la decoración de dos de sus palacios: Schonbrunn y Belvedere. Muchas teorías emparentan al rococó con el barroco; es más: lo ven como una continuación, como el momento de culminación del barroco. Sin embargo, el rococó es más que eso, es un estilo independiente y personal, que se despreocupa de cuestiones religiosas. Es un arte para la altísima clase media del siglo XVIII, amante de lo mundano, lo íntimo y delicado. Es un arte para una sociedad despreocupada de cuestiones sociales, que pretende buen gusto y placer. Por este motivo se lo considera frívolo, un ...